• La secretaria general de la Unidad, Jaqueline Campos Rincón, destacó que la entidad protege los expedientes y las narrativas de las víctimas: “Los archivos y sus voces ayudan a sanar y orientan los procesos de verdad”.
• En el marco del II Congreso Nacional de Restitución de Tierras, el director Giovani Yule certificó la drástica disminución de decisiones negativas en el Registro Único de Tierras, pasando del 65% en administraciones anteriores a un 28% en el actual Gobierno.
Barranquilla. — La Unidad de Restitución de Tierras (URT) llevó a cabo con éxito su II Congreso Nacional de Restitución de Tierras: “Diversidad, Territorio y Futuro”, un espacio académico y de diálogo social donde se ratificaron importantes avances en la garantía de derechos y la dignificación de las víctimas del despojo en Colombia.
Durante la apertura del evento, el director general de la entidad, Giovani Yule, presentó un balance histórico que demuestra un cambio de paradigma en la política de tierras del Gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego.


Yule certificó que se logró revertir con éxito la tendencia de exclusión que imperaba en el Registro Único de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente (RUTDAF).
De acuerdo con las cifras oficiales de la entidad, mientras que en gobiernos anteriores el 65% de las solicitudes de ingreso al registro eran denegadas, bajo la actual administración esa cifra se redujo a solo un 28%, abriendo el camino judicial para que miles de familias vulnerables recuperen legalmente sus territorios.
Memoria y Verdad para Sanar el Territorio
Además de los avances numéricos y de registro, el Congreso abordó de manera profunda el componente humano y ético de la reparación integral. En el panel ‘Memoria, justicia y restitución de tierras: archivos, voces y reparación transformadora’, la secretaria general de la URT, Jaqueline Campos Rincón, expuso el compromiso institucional con la preservación de la historia de los territorios afectados por la violencia.

Campos Rincón resaltó la reciente declaratoria de los archivos de la Unidad como Patrimonio de Interés Cultural de la Nación, una iniciativa que protege legal e históricamente miles de expedientes de solicitudes de protección y restitución en todo el país.
«Hemos avanzado decididamente en reconocer no solo el valor físico e institucional de estos expedientes, sino la inmensa dimensión de las voces y memorias de las víctimas que albergan en su interior. Los archivos de las víctimas y sus voces nos ayudan a sanar y hoy hacen parte de una robusta infraestructura institucional orientada a la búsqueda de la verdad», enfatizó la secretaria general, Jaqueline Campos.
Tanto Yule como Campos coincidieron en que la restitución de tierras no se limita a un trámite administrativo o la entrega física de un predio, sino que representa la reconstrucción del tejido social y la dignificación colectiva de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes.

Con este congreso y los resultados demostrados, la Unidad de Restitución de Tierras ratifica su compromiso de saldar las deudas históricas del Estado con el campo bajo el lema: ¡Con dignidad cumplimos!
PRENSA OLA





